Dedicado a Fun, Alex, Maga y Nat.
El valle azul, que brillaba en cada gota de rocío, que la presencia de la montaña iba dejando a su paso, ese era el dulce hogar de Radín, la ranita. Dónde las ranas usan sus hermosos cantos para sanar la tierra y llamar a esa hermosa presencia.
En el pasado, las aguas claras y azules abrazaban la tierra con mas frecuencia, las luciérnagas brillaban al caer la tarde y su hogar no se había convertido en un cubo insípido de piedra.
Un día, el batracio sintió que la montaña le llamaba y se decidió a adentrarse hasta que se encontró con el mago y quiso ser su aprendiz. A el mago le encantó la idea, solo que antes de comenzar tendría que hacerle un favor.
Tienes que ir y buscar una pluma del pájaro que habla, aquel que además atrae a todos los pájaros cabros de alrededor para acompañarlo a cantar, su nombre es Bulbulhazar, según libros viejos.Despues debes llevársela como regalo al príncipe del bosque. - le mencionó.
Cuando le entregues debes asegurarte de no perderle de vista, pues es muy rápido. Podría parecer solo una sombra de tan rápido que se mueve. Él te dará un obsequio.
Cuando lo tengas, podrás ser mi aprendiz. Ven mañana cuando esos de rosados dedos se asome por el cielo, para prepararte en tu viaje.
Ahora descansa, ve a cantar y a agrdar a ala montaña. - le dijo.
El mago Marco una runa y desapareció.
Al día siguiente Radín, se encontró con el mago al despuntar el alba, en el lugar donde había marcado la runa.
Ambos estaban felices de verse de nuevo, y el mago le obsequio unas porciones de amanita, fresas y algunos cristales para si viaje. Cuando Radín quiso hacer más preguntas solo encontró un hermoso árbol, pero le pensó inservible.
Nuestro héroe continuo su viaje, y por 3 noches vio como la luna crecia, hasta iluminar su camino, y como el arcano XVIII, se encontró a un par de perritos y les pidió ayuda.
Los perritos no sabían mucho de aves, pero conocían un lugar hermoso lleno de árboles que cantan u riachuelos que no paran de reír.
Era un lugar muy bello y al principio al no saber que hacer, el batracio se sintió frustrado por su misión.
Después descanso un poco y al contemplar cuidadosamente pudo reconocer la belleza de la naturaleza,.del lugar donde se encontraba y sintió gratitud. Después recordó que el mago le había obsequiado honguitos, fresas y cristales.
Radín, entonces compartió con sus amigos los perritos un poco de lo que llevaba, y más tarde los perritos corrieron hacia donde los árboles susurraban de manera placentera. Al expandir su gratitud , pudo escuchar como los árboles cantaban, se sentía en conexión, jugo con los árboles y les pidió que le bendijeran.
Nuestro pequeño amigo ahora quería cantar y recordo haber leído que las flores, los cantos y los cristales atraen a las hadas; quizá ellas podrían ayudarle.
Mientras descansaba un momento, sentía como sus amigos perritos jugaban y eran cariñosos con el, pero cuando se dió cuenta los perritos no estaban ahí. Después, mientras disfrutaba cantando, escucho un sonido gracioso provenir de la oscuridad. Se acercó un poco más y vio unos ojos grandes y con múltiples 'cracs' aparecieron más y más seres pequeños con ojos, nariz y pies mas grandes en proporción a su cuerpo y una colita peluda en la punta.
Maravillado el batracio decidió jugar con estos seres de la tierra y al estar lleno de amor y gratitud, el mas grande de estos pequeños seres quiso ser su amigo.
Radín le pidió ayuda a este gran-pequeño elemental, quien por medio de imágenes le sugirió que debería saber el nombre e información de aquellos que busca. El era Gob, rey de los elementales de la tierra y conciencia de los cristales.
Con ayuda de su amigo consiguió un libro de Paracelso donde pudo saber más sobre los elementales y más sobre su naturaleza.
Tiempo mas tarde Radín decidió refrescarse y darse un baño y junto a sus amigos se dispuso a buscar un río de agua clara o una laguna cercana.
Cuando llegaron a la orilla un pequeño pez plateado estaba en problemas, pues la corriente jugando lo había aventado fuera del agua.
El pez plateado pidió ayuda y Radín lo subió a su espalda y con su sombrero azul salto y llevo al pez hacia el agua. Radín le pregunto si sabía algo acerca del pájaro que habla, pero el pez solo sabía del lugar donde las ondinas cantan. El pez lo llevaría a un lugar hermoso con un roble grande. La luz del sol reflejada en el agua hacia que todo brillara.
Apreciando un lugar tan increíble decidieron meditar y su corazón se llenó de amor y gratitud. Después recordó que el mago le había obsequiado algunas porciones de amanita y fresas y decidió compartir.
Estando en mucha calma, cerro los ojos y comenzó a lloviznar, cuando de pronto escucho que cantaban al mismo tiempo, eran unas voces hermosísimas, eran los cantos de amor de las ondinas.
De las ondinas pudo conocer más acerca de los silfos y hadas del aire y su rey Parada, de los dominios que traen videncia e inspiración a la mente. Al finalizar los amigos agradecieron y continuaron su viaje hacia lo alto del valle.
Al llegar a lo alto encontraron a una pequeña ave que había sido empujada accidentalmente por el Noto juguetón a un arbusto espinoso, atorando se una ala.
La ranita se puso su sombrero azul y ayudó a al pequeña ave. Contándole de si búsqueda, el ave nos sabía nada del ave que buscaba, pero le podría enseñar el lugar donde los silfos le susurran a los árboles.
Al llegar a este espacio silencioso y bello. Radín pensó que este también era su hogar y decidió perdonar a las personas que habían destruido su hogar. Después recordó que el mago le había obsequiado unas porciones de amanita y fresas y decidió compartir con sus amigos.
Mientras descansaban, en un estado casi dormidos. La luz se volvió más brillante, y los silfos danzaron como una brisa suave y con mente clara y el corazón lleno de amor, perdón y gratitud, preguntaron a los silfos si sabían algo del pájaro que habla.
Ellos le preguntaron al Noto, al euro y al Boreas . Ellos dijeron que no, pero sabían que el ave estaba en posesión de una bruja que se transforma en serpiente gigante.
Para derrotar a la bruja, tendrás que aprender a transformarte en fuego, cómo los sabios elementales del cambio y la luz, las salamandras y los dragones, de esta manera te podrás salvar cuando la bruja se quite el rostro y te quiera paralizar. Al final agradecieron y se despidieron.
Ahora Radín, no sabía dónde buscaría dragones.
Noches después, los amigos caminaban cerca de un charco, cuando los perritos se alertaron y Gob, noto que una pequeña araña vieja pedía ayuda. La ranita se ajusto su sombrero azul y salvó a la araña vieja.
Más tarde encontraron un fuego cerca de ellos, y al contarle de su misión, la araña le sugirió buscar en sus sueños y meditar con el fuego.
Nuestro héroe siguió las instrucciones, hasta que un día pudo ver a un hermosos dragón azul cubierto en runas. El le dijo a Radín, que el fuego estaba en su corazón que lo hiciera arder y lo expandiera a su aura. Pero al despertar Radín solo podía recordar la belleza del dragón y las runas que brillaban en todo su cuerpo.
Tiempo después llegaron al lugar cercano a dónde se encontraba la bruja, y no había rastro del ave. Pronto sería de noche y decidieron descansar.
El batracio abrió los ojos de pronto, y sintió un poco de temor. Estaba en un sueño de pronto no se podía mover y había una figura sin rostro atandole con una cuerda, ella estaba a punto de besarle cuando Radín comenzó a arder en llamas y pidió ayuda al elemental dragón el cual quemó a la bruja. Al final Radín pido despertar sano y salvo.
Al final no encontraron la guarida, pero el ave encontró una pluma la cual Radín puedo llevar de vuelta para para poder regalarsela al príncipe del bosque, quien le obsequio una la rama de un árbol.